fbpx
Guía Emocional

7 Comportamientos que son Naturales en los Niños

«CONOCIENDO Y RESPETANDO CONDUCTAS NATURALES EN NUESTRO HIJO»

Las demandas naturales de los bebés se mantienen a través de las generaciones. Estas demandas se dan con el objetivo de buscar equilibrio y restablecer a la persona. Por ejemplo, si el bebé reacciona con llanto porque no percibe la presencia de la madre o de su cuidador, es con el objetivo de obtener respuesta y recobrar la sensación de seguridad.

Suplir las necesidades de alimentación, abrigo, cuidados personales, protección, conexión, afecto, etc. es fundamental para que el niño se desarrolle adecuadamente, y somos los padres o cuidadores las personas encargadas de proporcionar recursos ante las carencias del niño. Para ello, se debe dar la importancia debida a sus necesidades, teniendo en cuenta que cada etapa requiere de cuidados y atenciones diferentes. Es mejor estar preparados para estos requerimientos, recordemos que nuestros hijos vienen a este mundo siendo enteramente dependientes y necesitan de nosotros para sobrevivir.

Teniendo en cuenta que en los primeros años de vida se desarrolla el apego, aquel vínculo o relación entre madre/cuidador e hijo que está determinado por las  experiencias brindadas y que son la base de sus modelos mentales o creencias que van a condicionar la manera de percibir y responder al mundo en adelante. Es importante brindarle un trato respetuoso que le permita al menor desarrollarse saludablemente.

La naturaleza es maravillosa y cuida cada aspecto del ser humano, todo está minuciosamente programado, para funcionar como debe ser y cuando debe ser. La información que permite que un óvulo fecundado se convierta en lo que somos hoy, está registrada precisamente en esa semilla. El caminar a  cierta edad, hablar, coger la cuchara por sí solo, dibujar, escribir, y otros comportamientos del niño, todo se da a su determinado tiempo. Es cierto que algunos niños pueden caminar algunas semanas antes o después que otros, sin embargo por mucho que exijamos no lo hará cuando nosotros queremos, sino cuando su cuerpo se lo permita. Biológicamente el niño necesita la madurez de ciertas áreas físicas para poder evidenciar una conducta específica, como por ejemplo: Permanecer de pie sin ayuda.

Una relación parento-filial basada en el respeto, implica considerar las necesidades del niño, así como respetar su proceso de maduración y de desarrollo. Si conocemos y comprendemos las necesidades de nuestros hijos, no les exigiremos respuestas que su madurez no le permita proporcionar.

Te invito a que conozcas un poco más sobre las respuestas naturales de los niños, y que los padres y/o la sociedad ignoran y/o no aceptan, perjudicando así su desarrollo.

Conductas naturales en los niños:

  1. Buscar el contacto físico o ser tomado en brazos.

Creencia absurda: No lo tomes en brazos porque se va a acostumbrar.

Los bebes necesitan el contacto físico y reconfortante, es una necesidad psicológica. Cuando el niño está en brazos de su madre o cuidador, experimenta seguridad y tranquilidad, por eso se calman, porque sienten ese contacto físico reconfortante. El llorar es su manera de pedir lo que tanto necesitan, recordemos que ellos no utilizan todavía el lenguaje.

2. Llorar cuando se queda solo o se siente amenazado.

Creencia absurda: Déjalo que llore, así se hacen más fuertes.

Si el niño experimenta una separación de su figura cuidadora, lo natural es que en él se active un sistema de alerta que le indica peligro. La respuesta adaptativa, transmitida por miles de años a través de los genes, es llorar, llamar a la madre/cuidador y así sentirse nuevamente seguro. Es una conducta de supervivencia transmitida

3. Caminar más despacio y cansarse más que un adulto.

Creencia absurda: Ya debe caminar solo, aunque llore.

Un niño pequeño tiene una energía, fuerza y constitución física muy diferente a la de un adulto. Tú puedes caminar súper rápido, correr e incluso participar en una maratón si así lo decides, pero un niño pequeño no podría hacerlo, él no va a caminar nunca a tu mismo ritmo, eres tú quien debe adaptarse al ritmo de tu hijo, no exijas que él se adapte al tuyo. Entonces cuando tú te enojas con él y le dices: Apúrate, camina rápido, obedéceme, y le gritas y amenazas, solo estas dañándolo. Asimismo es normal que se canse según la distancia recorrida y te pida brazos, más aún, si tú le llevas ventaja y no vas junto a él, podría sentirse en peligro y llorar.

4. Llorar y sentir dolor cuando se lastima físicamente.

Creencia absurda: No le hagas caso, si no se va a poner a llorar.

Cuando un adulto se lastima lo normal es que sienta dolor, la intensidad puede variar según la situación, pero la sensación es inevitable. Entonces por qué los niños no habrían de sentir dolor. Lo lógico es que si el niño tuvo un accidente, leve o grave, le duela también, ¿por qué ellos serían la excepción?. Lo mejor es acercarnos con tranquilidad a ver la magnitud del accidente, ser empáticos, atenderlo y esperar a que se restablezca para que continúe con sus actividades. Esta manera de responder por parte de los padres no los engríe ni malacostumbra, sólo les hace saber que sus necesidades son importantes, les enseña la habilidad de la empatía y les ayuda a reconfortarse.

5. El niño varón llora cuando siente dolor físico o tristeza.

Creencia absurda: Los hombrecitos no lloran.

El niño necesita expresar sus emociones. La naturaleza no discrimina el sexo cuando se trata de percibir dolor físico o emocional. Por lo tanto lo natural es que el niño varón llore si algo le duele. Al decirle que no lo haga, (por un tema cultural, es decir porque se ve mal o porque aparenta debilidad), solo estamos invalidando sus emociones y enseñándole a reprimirlas,  lo que traería una serie de consecuencias negativas para su salud mental.

6. Buscar atención y amor

Creencia absurda: No le des tanto amor porque se va a engreír, se va a acostumbrar y se va a malcriar.

El niño necesita amor y afecto seguro para crecer, es una necesidad psicológica, lo necesita para sentirse conectado y aceptado. Como esencia, el amor no es dañino y se transmite en el trato diario hacia nuestros hijos, en la manera de relacionarnos con ellos. Por lo tanto no se trata de engreír o malcriar, se trata de satisfacer necesidades psicoemocionales. El amor no debe confundirse con ser permisivos y decirles sí a todos.

El amor es atender, comprender, satisfacer, enseñar, guiar y estar presentes para ellos tanto física como emocionalmente.

7. Buscar dormir en brazos o junto a la madre/cuidador.

Creencia absurda: él ya debe dormir solo en su habitación aunque llore.

El niño necesita sentirse seguro para dormir. Cuando despierta y no percibe la presencia de su madre, se siente inseguro. Según la edad el niño puede  llorar, llamar a la mamá o ir a la cama de los padres, porque se siente bajo peligro por la separación. Los niños más pequeños, no se percatan de que mamá está en la habitación continua, o que se encuentran en un lugar seguro y de que ningún peligro les acecha. Su cerebro nos les permite todavía darse cuenta de ello. Esta es también la razón por la cual los niños despiertan en la noche, es para asegurarse de que están protegidos, están programados para comportarse así, no se trata de malas costumbres.

Elena Tangüis De La Torre

Elena Tangüis De La Torre

Mi especialidad es desarrollar salud emocional y bienestar mental en los niños, comprometiendo y entrenando a los padres en este maravilloso proceso. Soy Licenciada en Psicología, Coach, Terapeuta Cognitiva y de Ayurveda.
Mi misión es promover relaciones saludables entre padres e hijos, a través de la crianza amorosa-respetuosa y del crecimiento personal de los padres, garantizando así un desarrollo sano y feliz en los niños; pienso que de esta manera formamos personas mentalmente sanas para el mundo.

Alimenta tu mente y únete a nuestra comunidad.

Síguenos

Alimenta tu mente y únete a nuestra comunidad.

* requerido

Síguenos