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Guía Emocional

“Cómo Liberarnos del Sufrimiento” Entrevista a Carlos Ferreyros

El bienestar comienza con cómo tú te tratas a ti mismo.

Carlos Ferreyros nació en Lima, Perú, y ha vivido en los Estados Unidos durante 35 años. Ha sido practicante del budismo durante mucho tiempo y es un estudiante avanzado e instructor de meditación bajo la guía de Dzogchen Ponlop Rinpoché, reconocido maestro de meditación y portador del linaje Karma Kagyu de la tradición budista tibetana. Como profesional afamado del campo de la comunicación, Carlos ha dirigido marcas tales como Disney Channel, FOX, Wall Street Journal, y Reuters, entre otras. Su trabajo ha sido galardonado con nueve premios EMMY.

Carlos, quien ha venido de EE.UU., para dirigir el taller “Rescate Emocional” en Lima, llega a nuestra cita, puntual y con una sonrisa cálida que sopesa el invierno limeño, para conversar sobre las emociones en la vida cotidiana. No hay prendas para cubrirse, parece que con solo mirarnos ya empezamos a conocernos, porque nos muestra completamente su humanidad y su pasión por la vida, los caminos que lo llevaron a conocerse y lo que ha conseguido, a través de su viaje interior, la meditación y la consciencia.

Las emociones son una fuente de energía y Dzogchen Ponlop Rinpoché, tu maestro, menciona que son como las burbujas de una gaseosa y “¿a quién le gusta una gaseosa sin gas?”. Cuéntanos ¿cómo es esa riqueza emocional en la práctica?

Lo que cambia no es la experiencia de la energía o de la emoción, sino la manera cómo te relacionas con esa energía. Hay un distanciamiento entre lo que llamas o yo y la experiencia misma de la emoción, conectándote con ella sin ponerle un nombre, un título y simplemente mirarla, ver de dónde viene, hacia dónde va, de dónde salió.

Mirarla con la curiosidad de un niño. Las emociones más fuertes son las que más te dan la oportunidad de relacionarte contigo mismo; las emociones más chiquitas pasan desapercibidas, y las emociones que ves afuera, en otros, te dan cierta sensación de pena porque ves cómo la persona se toma tan en serio lo que siente, y que está aguantando esa energía, la está re-creando y no la quiere soltar, en verdad está diciendo “¡quiero soltarla!”, pero todo lo que hace es agarrarla, y sufre. No es que el mundo cambie, o derrepente sí, pero lo que sí pasa es que ya no tienes tanto estrés, ya no te la crees tanto.

Ahora es fácil encontrar información científica que afirma que la meditación es buena,y es cada vez más utilizada en diferentes ámbitos, desde lo personal hasta lo empresarial. En tu experiencia de vida, ¿Qué te trajo la meditación?

Lo más importante para mí de la meditación es que es un camino para ver realmente quién eres, y no me refiero a hacer una autoterapia, ni a mirar la historia personal, sino a algo mucho más profundo. Ver quién soy sin todos esos conceptos, sin esas historias que me he contado, cuál es mi esencia, qué es cierto y qué es fantasía. La meditación me ayuda a no tomarme lo que llamamos “realidad” tan en serio, pero eso no significa que hayan cosas que no te toquen, por ejemplo, el hambre, la violencia doméstica, el abuso sexual, la corrupción, todas estas cosas que son el diario sufrir, basta con ver las noticias, pero te puedes conectar de una manera menos cargada.

Por ejemplo, puedes conectarte con alguien que tiene hambre y darle de comer, sin irte al sufrimiento de “¡¡¡ay, esta persona no tiene nada que comer, qué horror!!!”, sino un “tiene hambre, -hola, ¿quieres un poco de esto?-“, algo natural. Es como los niños se relacionan con el mundo, es muy simple, es una relación sin tanta historia. La meditación hace que no te creas tus pensamientos ni tus emociones. Entonces, si lo resumimos, te ayuda no a sufrir tanto.

Hace unos días presentaste el libro: “Rescate emocional” de Dzogchen Ponlop Rinpoché. Cuéntanos de qué trata, qué propone. 

Es un libro práctico que describe las emociones como lo que nos agobia como seres humanos y como lo que está al centro del sufrimiento del mundo, pero a la vez te dice que ese mismo motor que mueve el sufrimiento del mundo, es el mismo motor que puede liberarte de ese sufrimiento. Y te da tres pasos para que cambiemos la manera en cómo nos relacionamos con las emociones, para que en lugar de que las emociones sean negativas, se conviertan en una energía creativa, una energía en la que puedes ser generoso y ver las cosas tal y como son.

Libro “Rescate Emocional” presentado en la FIL 2018

El principio es que identifiques tu emoción predominante, la que más problemas te trae. Todos tenemos una que más nos marca, la idea es trabajar sobre esa, porque si tú puedes lograr destapar lo que hay detrás de esa, ya las demás también las destapaste. Es como dejar que el lodo del agua sucia caiga hacia abajo. Ya sabes que hay agua clara.

Aprovechar la energía del enfado, por ejemplo, no el enfado mismo, ni hacia quién estoy enfadado, sino la energía. La energía del enfado está llena de mucha claridad. Si te das cuenta cuando alguien está molesto te dice las cosas con tanta certeza. Más allá de lo que normalmente pasa y el arrepentimiento posterior, esa certeza es sabiduría, y esa energía sí es positiva. Otro ejemplo: la pasión que trae celos, envidia, adicción, etc., tiene otro lado que trae el gozo, la dicha, la compasión. Esta última te lleva a algo que no te va a hacer sufrir, porque se da sin apego, a diferencia de la primera.

El libro es para gozar con curiosidad cada momento en el que vas avanzando y descubriendo, y cuando estás listo dices “voy a avanzar una página más”. Es para releer, hacer notas y ver cómo la aplicas cada día, de tal manera que vas generando hábitos. De lo que se trata es de agarrar tu vida y de mezclarla con esta nueva manera de interpretar lo que te va sucediendo, y eso va transformando tu relación contigo mismo y tu vida.

Cuando éramos niños teníamos espacios para estar solos, para aburrirnos, jugar; sin embargo, actualmente la tecnología no deja espacio para la conexión, tanto consigo mismos como con los demás. ¿Cómo podemos ayudarlos a cultivar emociones positivas y desarrollar su inteligencia intra e interpersonal?

En mi opinión todo en exceso hace daño, yo pienso que la tecnología es como un cuchillo: puede ayudar a alimentarte o puede matarte. La solución no es quitarles la tecnología sino ayudarlos a relacionarse con ella. Hay un estudio en EE.UU. de hace por lo menos 2 años, que dice que el promedio de veces que agarramos el celular es de unas 300 veces al día. Y yo te diría que el 80% de veces que lo tomamos no es por alguna notificación, no ha pasado nada, sino que es por manía. Actualmente hay una movida de gente que está generando espacios de desintoxicación electrónica, en donde dejas tus aparatos electrónicos para ingresar a hoteles, por ejemplo. De nuevo, la idea es tener mayor conciencia de cuál es tu relación con los aparatos, saber qué te pierdes de la vida por los aparatos.

Es importante que los padres no dejen a sus hijos con las máquinas, es muy fácil hacer lo contrario y dejarlos sin guía, y entonces la relación entre padres e hijos gira alrededor del uso de los aparatos, casi como una transacción:”dámelo”, “si me lo quitas lloro”, etc.

Se sabe que el enojo es una emoción censurada y suele taparse, desbordándose después de forma inapropiada, ¿cómo podemos conectarnos con el enojo de una forma sabia y efectiva?

El enojo chiquito casi pasa desapercibido, pero el enojo que te da vergüenza, el que te duele después, ese te da la posibilidad de conectarte. Cuando tienes un ataque de enojo, después como que te desinflas, te sientes cansado, como deprimido, porque te has descargado de una energía muy fuerte. El problema es que lo vemos como “malo”. Si te pones a pensar, es como cuando hay una subida de corriente, y ves como cambian las luces en la casa, así es el enojo. La idea es que si tienes un enojo muy fuerte, dejar que pase y aprovechar el momento posterior al enojo para ver cómo surgió ese momento de enojo y ver cuáles fueron las condiciones que hicieron que perdieras los papeles.

Si comienzas a analizar, lo que pasó, por ejemplo, es que hubo alguien que dijo tres palabras y las sentiste como si te hubiera clavado un cuchillo en el corazón, pero las tres palabras en sí no tienen ningún poder, ni la persona que las dijo tiene poder sobre ti, entonces todo ha sido una cosa interna y le hemos echado la culpa a estas tres palabras y a esta persona. La idea es ver cómo surge dentro de ti, y aprender de los patrones que te llevan a los momentos de enojo, cosa que tú puedas estar preparado para esos momentos donde generalmente pierdes los papeles. Entonces entras con cuidado, quizá de a poquitos, y vas viendo cómo te vas sintiendo y te retiras un poco. El enojo es como el fuego que quema todo lo que lo produce, entonces es cuestión de no caer dentro del fuego y poder crear un espacio alrededor, echando agüita, dejas que queme, pero lo controlas, evitando que se desborde, y comienzas a jugar con eso, esa es la idea.

Cuando iniciamos el camino de búsqueda hacia el bienestar, nos vamos sintiendo mejor, sin embargo hay días que pueden ser muy difíciles, ¿cómo conservar allí la confianza y la ecuanimidad?

No tomarte las cosas tan a pecho. El sentido del humor es muy importante para el bienestar. Cuando sientes que las cosas se ponen muy tensas, es, por lo general, porque has perdido el sentido del humor, te estás tomando muy en serio todo, entonces las cosas de ese día vienen como cuchillos. Esta experiencia es un buen recordatorio para parar y ver qué historia me estoy diciendo para tomarme las cosas tan en serio, generalmente puede haber un juicio, expectativa, o una anticipación. Nos preparamos para un día difícil, te anticipas a eso, y en realidad no sabes si será un día difícil, puede ser un día ocupado, puede ser que tengas mucho qué hacer, pero de ahí que sea un día “difícil”, eso es algo que creamos en nuestra cabeza.  Tenemos miedo a la anticipación, a lo que va a venir, a la falta de control. Si tú aceptas que no tienes control sobre nada, entonces reduces el miedo, y se convierte en curiosidad, “¿qué pasará ahora?”. La curiosidad y el sentido del humor ayudan a que sea más fácil.

En nuestras relaciones, ¿cómo saber cuándo estamos dando de más?

El concepto de que es bueno dar incondicionalmente es hasta cierto punto. Hay un momento en el que si tú facilitas que otra persona sea abusiva, le ocasionas un daño. Entonces ya no eres tú quién está dando de ti, sino que llega un punto en que estás creando una situación mala para otra persona. Hay que tener cuidado y darte cuenta si estás dando porque es necesario para la otra persona o si estás dando porque tú te sientes bien con eso.

A mí me encanta una frase que dice Dzogchen Ponlop Rinpoché: “Amar es preguntarle a la persona que amas: ¿qué es lo que tú necesitas?, en vez de decirle: ¿por qué no me das lo que yo necesito?” Entonces no le das lo que tú crees, sino que oyes con curiosidad lo que necesita, y si tiene sentido, si lo que él cree que necesita lo hará feliz, o darte cuenta de que necesita que le digan: “¿por qué no lo piensas? , desde mi punto de vista, creo que te vas a golpear”. Se necesita fuerza y determinación, para decir lo que ves o te parece, eso es sabiduría, marcar límites saludables.

Además, si tú no te ocupas de ti primero, no te vas a poder ocupar de nadie. Si soy gentil conmigo mismo, me quiero, me respeto, me cuido, valoro mi vida, entonces voy a valorar la vida de todos.

Por ejemplo en el budismo se dice mucho esto del bodhisattva, de la compasión sin límites para todos los seres sintientes, y suena pues como “ya hermano, en algún momento será, suena lindo”,  pero de verdad no es tan difícil, de lo que se trata es de transformar tu relación con lo que es ser un ser que siente. Si te conectas con tu experiencia de ser un ser que siente, que quieres algo y rechazas otras cosas, hasta las hormigas te dan compasión, porque todos estamos en el mismo bote.

Si tienes compasión por ti mismo, naturalmente sentirás compasión por todos, te darás cuenta del sufrimiento de todos. Una vez que te das cuenta, ya no puedes retroceder.

Sabemos que darás un taller en Lima este 25 y 26 de agosto, basado en el libro de tu maestro, ¿qué nos puedes contar del evento?

La idea del taller es trabajar con un grupo y que cada uno de inicio a su plan de transformación personal. Basándonos en el libro, lo que se busca es que ese fin de semana cada uno de los participantes haga un auto-análisis de su situación emocional y que descubra cuáles son los patrones que lo hacen sufrir, momentos negativos en su vida, en sus relaciones y en sí mismos. Ese es el primer paso para poder transformarse.

Bríndanos un ejercicio práctico para que los lectores puedan utilizar en su vida diaria.

Una cosa que a mí me sirve mucho es programar mi móvil para que toque una alarma cada cuatro horas y cada vez que suena la alarma es un recordatorio para parar en mi mente y ver qué es lo que está sucediendo emocionalmente, dónde estoy. Y ese proceso tan simple como un recordatorio te sirve para crear pausas, es como limpiar el paladar antes de comer el próximo plato. Te vas acostumbrando a parar y crear pausas en las transiciones de tu vida, y lo importante es hacerlo como un juego.

Carlos Ferreyros con su maestro Dzogchen Ponlop Rinpoché

Por ejemplo, si estás manejando puedes hacerlo en los semáforos, cuando la luz se pone roja, y ahí paras para mirar tu estado emocional, miras hacia adentro, creas un corte, una pausa. Es como reiniciar la computadora, puedes hacerlo cuando lavas los platos, cuando vas al baño, y puedes ir cambiándolos para no automatizarte. A mí ese ejercicio me encanta y es muy accesible.

Y un consejo final para que más personas puedan ir acercándose al bienestar.

Tengo que volver con lo de no te tomes las cosas tan en serio.

Un día, una persona que quiero mucho, que tiene tres hijos chiquitos me dijo “¿qué puedo hacer para que mi vida no sea una constante lucha con mis hijos? Que levántate, es hora de ir al colegio, tienes que bañarte, ¿ya desayunaste?, estamos tarde, cómete la comida, deja el móvil, tienes que ir a hacer deporte, haz tu tarea. ¿Cómo puedo hacer para cambiar eso?” Y le dije:”lo que necesitas es ser menos exigente contigo misma”. Ella me miró y me dijo: “pero qué tengo que ver yo, si son mis hijos”, y le dije:”no, el problema no son tus hijos, el problema lo tienes tú, tienes un nivel de rigor, de exigencia, de seriedad, que es tan fuerte que se ha convertido en tu forma de relacionarte con el mundo y con ellos, y llegará un día en que se irán y te dirás: -¿qué pasó?, nunca tuve una relación con mis hijos, nunca los conocí-“.

Para mí, es importante ver si hay espacio dentro de nosotros, para darnos permiso de equivocarnos, de no ser perfectos, de descansar sin pensar que somos flojos. El bienestar comienza con cómo tú te tratas a ti mismo.

Taller: “Rescate Emocional: Transformando nuestras emociones negativas en energía positiva y creativa”, días 25 y 26 de agosto, de 10:00 am a 5:00 pm, a cargo de Carlos Ferreyros, con autorización de Dzogchen Ponlop Rinpoché.

Evento: https://www.facebook.com/events/268067947076890/

Página web: http://rescateemocionalperu.com/

Fanpage: Meditación Para Todos – Perú

 

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