fbpx
Guía Emocional

Cómo los demás se convierten en nuestros maestros

Imagen cortesía de Pexels

¡Cada persona que llega a tu vida es un MAESTRO!

Escuché ésta expresión hace muchos años y solía repetirla en automático creyéndome conocedora de su esencia. Resulta que no sabía nada de ello hasta que tuve la oportunidad de vivenciarla en mí.

Por mucho tiempo, en mi relación con algunas personas, me hacía preguntas del tipo:

  • ¿Por qué me molesta lo que el otro hace, deja de hacer, dice o no dice?
  • ¿Por qué me duele lo que el otro hace, deja de hacer, dice o no dice?

 

La única respuesta que tenía en frente hasta hace poco, era que el otro era el culpable, que el otro era el del error, que el otro era malo(a), que me hacía daño y que yo, solo era víctima de las circunstancias o que mi grado de responsabilidad en lo sucedido era menor en comparación de lo que el otro debería asumir. Pero, parada desde ese lado de la historia, solo conseguía acumular rencor y repetir historias una y otra vez.

Entonces, ¿dónde está el aprendizaje? La respuesta es sencilla, pero a la vez difícil de asimilar si no estamos dispuestos a ser conscientes y ser consciente implica, hacer turismo por dentro de nosotros.

Sucede que en nuestro transitar por el mundo, conocemos personas con las que  entablamos relaciones largas o cortas, relaciones agradables y armoniosas o tóxicas y dolorosas, relaciones en las que agradeces la presencia de esa persona en tu vida o deseas nunca haberla conocido.

Dichas personas se cruzan en nuestra vida porque tienen un  propósito a cumplir. Tiene una misión: ENSEÑARTE ALGO SOBRE TI. Permitirte  enfrentarte con una parte de tu ego: esa herida que necesitas curar, el hábito que necesitas abandonar o incorporar, la creencia que requieres reemplazar o potenciar, el miedo por atravesar, etc.

Diferenciar que lo que me molesta o agrada del otro, lo que me acerca o aleja del otro tiene que ver conmigo, no con el otro.

Cito la frase “el otro no existe”, es decir, que lo que genera en mí la interacción con el otro, no es más que un reflejo o espejo mío, de lo que YO debo trabajar, mejorar o mantener. Esa persona no tiene la culpa de ser así, cada quien es lo que es porque aprende lo que puede a su manera y a su ritmo. Brinda lo que brinda de acuerdo a su nivel de conciencia en este momento.

Sin embargo, aquí no se trata de lo que el otro da o no da, si no, de lo que activa en mí dicho comportamiento. Ahí está el foco de atención, ahí está la clave del nivel de consciencia.

Te pongo un ejemplo:

Tu jefe es exigente y crítico y cada vez que interactúas con él te sientes enojado, quieres irte de su despacho.

Entonces en lugar de renegar del carácter de tu jefe, pregúntate:

¿por qué me molesta su comportamiento? ¿Qué activa en mí su forma de interactuar conmigo? Quizá encuentres que eres exigente contigo mismo y te disgusta, quizá te recuerda a alguna figura paterna o a ti en algunos aspectos de tu vida.

Revisar en tu historia es la clave.

 

Otro ejemplo:

Te molesta que tu pareja prefiera otras actividades que pasar tiempo contigo, mientras que tú lo dejas todo por él/ella.

Pues quizá necesitas preguntarte : ¿qué de ello me molesta? Quizá que tu pareja si sea capaz de darse un tiempo para sí, mientras que tú  no eres capaz de decir NO y ocupas tu tiempo para otros. Quizá no sabes qué hacer con tu tiempo libre y te enfocas en otros (tu pareja en este caso) en lugar de ti.

“Es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio”.

Seguro que has escuchado este refrán. Y es que es muy común ir diciendo y escuchando: “me ha hecho esto/aquello”, “me ha dicho esto/aquello”, “me ha insultado”, “me ha mentido”. Nos pasamos haciéndonos la víctima del otro, como si todo viniera de fuera. Y en realidad, el OTRO NO EXISTE,  sencillamente es un espejo en el que nos miramos, lo atraemos para permitirnos mirar el reflejo de nuestro interior.

Ahora, esas personas con las que interactúas no tienen la menor idea de que son tus maestros, no lo hacen intencional. Tú estás un paso adelante al saber esta información y por tanto tienes la ventaja de abrir tu mente y corazón para disponerte a aprender.

Pregúntate cómo cada uno de esos maestros te está ayudando y qué necesitas para tomar todo lo aprendido y aplicarlo en tu vida.

Alexandra De la Torre Montoya

Alexandra De la Torre Montoya

Psicóloga, especialista en el área educativa. Maestra en educación con Mención en Tutoría y Orientación Educacional. Coach certificada por la ICC de Londres y la WORLD ASSOCIATION OF COACHING LEARNING, especialista en Terapia Racional Emotiva con niños y adolescentes.

Alimenta tu mente y únete a nuestra comunidad.

Síguenos

Alimenta tu mente y únete a nuestra comunidad.

* requerido

Síguenos