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Guía Emocional

Cuando un niño hace berrinche ¿Qué hacer?

Imagen cortesía de pexels.

Es común que mientras vamos caminando con nuestro(a) hijo(a) por un centro comercial, visualice algo que le guste y comience una lucha campal por retomar el dominio, sin alterarnos frente a la situación y sobrellevar ese episodio de vergüenza. Sin embargo, ¿Qué tan normal es un berrinche? ¿Cómo manejarlo? y – la pregunta más usual – ¿Qué hacer?

Lo primero y, quizás, lo más importante, es tener presente que tu pequeño(a) todavía no ha logrado madurar emocionalmente para poder darle nombre a lo que siente y expresarlo de la mejor manera; por tanto, eres tú el/la llamado(a) a orientarlo(a) en este proceso.

A continuación, algunos tips que son importantes seguir para poder afrontar una situación en la que se presente el desborde emocional.

  1. Recuerda que eres tú el adulto, por tanto, eres tú quien puede controlar la situación, respirar y tratar de comprender que la asertividad es algo que se adquiere con el tiempo, pero que también es aprendida; por tal motivo, los mensajes que le demos a nuestros hijos serán sumamente importantes para la construcción de su autoestima y marcará la pauta de conductas en el presente, tanto como en el futuro.
  2. Lenguaje emocional. El lenguaje emocional es algo vital para lograr regular la emoción, ya que, no se puede controlar aquello que no se conoce. Es necesario que el niño sepa cómo se está sintiendo y que reflexione respecto a la emoción que experimenta. Utilizar frases como: “Entiendo que estás molesto(a)” “¿Estás triste?” “Veo que no tener lo que te gusta te enoja mucho”.
  3. Brindarle estabilidad emocional, reforzando positivamente sus logros, para así ofrecerle mayor seguridad. Es mejor centrarse en elogiar las cosas positivas que hace su hijo (“te esforzaste mucho en resolver esto”) que en las actividades que le resulta difícil resolver.
  4. Cuando las palabras no funcionan.  Tener en cuenta que los golpes, los gritos, en general, la violencia, nunca serán una opción válida. Dar un mensaje muy extenso y sin clarificar la intención no funciona con los niños, es mejor una explicación breve en la que se planteen posibilidades. Por ejemplo: “Si continúas gritando, no podré entender lo que me dices. Si respiras y me permites conversar, llegaremos a un acuerdo”.
  5. Anticipar reglas y normas.  Esto es un punto trascendental para que los niños puedan reconocer las consecuencias de tomar una decisión y, a su vez, permite marcar las pautas de conducta. Si es un niño que suele desear mucho un juguete y se le dificulta manejar la frustración de no tenerlo, entonces se le puede esclarecer por qué no se le puede comprar, por medio de la anticipación. Por ejemplo, antes de ir al supermercado decirle: Hoy iremos al mercado y quiero que me acompañes. Recuerda que compraremos cosas para la casa, así que la regla será ver los juguetes pero no comprarlos porque queremos que alcance el dinero suficiente, ¿qué opinas?
  6. Negociar. “Entiendo que quieres ver televisión en este momento, pero ¿Qué te parece si primero avanzamos la tarea y luego vemos 15 minutos más de tv?
  7. Llevar a conflictos.  Una de las razones porque las que los niños presentan emociones desbordadas es porque se les dificulta manejar la frustración, por tanto, es importante llevarlos a pequeños conflictos que los preparen para hacerle frente a posibles escenarios. Uno de estos retos es realizar juegos de mesa en familia, teniendo presente el mensaje: “A veces se gana, a veces se pierde”.
  8. Utilizar el humor y la imaginación para apaciguar la tensión. Si tu pequeño(a) quiere algo en el momento, pero no resulta apropiado, entonces se puede recurrir al humor como técnica. Por ejemplo. No quiere comer las lentejas que se prepararon en casa, entonces: “Voy a tomar mi varita mágica y convertiré estas lentejas en un plato de comida lleno de poderes para crecer muy sano y fuerte” o “Quisiera tener un poder mágico para convertir este plato en una pizza, pero ¿qué tal si imaginamos que nos pondrá muy fuertes como Popeye?”
  9. Respeto del cuerpo. En muchas ocasiones, una emoción desbordante va acompañada de conductas como golpear o patear, en esos casos es importante pedirle a los niños que respeten el cuerpo y espacio como nosotros lo hacemos con ellos. Por ejemplo: “Respeta mi cuerpo. No me pegues porque me duele y puedes lastimarme”. “Yo respeto tu cuerpo, tú también hazlo conmigo”.
  10. Reflexión y validación. Minimizar o rechazar una emoción es uno de los errores más comunes en la crianza de los hijos, ya que esto solo fomenta que se evite el sufrimiento y no se logre hacerle frente a lo que se siente.

Incorrecto: “Ya no llores, no es para tanto, es solo un juguete.”

Correcto:”Comprendo que ese juguete te gusta mucho, por eso te sientes triste, ¿verdad? o “Yo también me ponía triste cuando no me compraban lo que quería”.

Con respecto a la reflexión, luego de validar la emoción, es vital poder preguntarles qué le hizo sentir de esa manera y que hay otras formas de expresar emociones.

11. El ovillo emocional. Una técnica que permite la regulación emocional es recurrir a un ovillo de lana. Esto funciona de la siguiente manera:

  • Tomar el ovillo de lana, bordear el dedo índice y medio, contabilizando del 1 al 7 en una secuencia de 7.
  • Luego, entregarle el ovillo al niño y pedirle que lo repita. Establecer la consigna que ese será, de hoy en adelante, su “ovillo emocional” y que puede tomarlo cuando necesite calmarse.
  • Una vez que entiende y asocia la técnica con la regulación, se introduce la respiración en secuencia de 7; es decir, inhalar contando 7, sostener contabilizando hasta 7 y exhalar de igual manera.

Por último, pero no menos importante: REPARACIÓN. 

En el camino de ser padres podemos equivocarnos y, de alguna manera, esto nos despierta mucha culpa; sin embargo, brindar el mensaje a nuestros hijos que somos personas en proceso de mejora es algo que también les permite aterrizar a la realidad la visión que tienen sobre nosotros, de esta forma, afianzamos su seguridad y promovemos una buena autoestima. Pedir disculpas nunca está mal y despojarnos del orgullo con los pequeños que tanto amamos, es la mejor opción.

 


Guía Emocional le da la bienvenida a voces variadas de diferentes especialistas y conocedores en varios campos relacionados al bienestar mental y emocional. Compartimos escritos de diversos autores con un amplio rango de opiniones, las mismas que no necesariamente reflejan la nuestra.
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Annel Regina Sánchez Manzanares

Annel Regina Sánchez Manzanares

Soy psicóloga. Me encuentro al servicio de la comunidad, buscando fomentar el bienestar de las personas a través de la promoción y prevención psicológica para mejorar la calidad en salud mental. Refuerzo mi compromiso por continuar trabajando para alcanzar logros que contribuyan a la sociedad.

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